Estamos en un país de sinvergüenzas. Eso ya lo sabemos. Y el fútbol no iba a ser menos. El pulso que ha comenzado el Real Betis Balompié contra la penosa federación española huele mal. Más bien apesta a mucha indecencia que puede quedar al descubierto y demostrada, aunque todos los seres inteligentes de esta España nuestra ya saben que no hay sorpresa que valga, con este tipo de cuestiones.
El lío montado por el tema “Tebas” ha explotado. Las declaraciones vertidas en Radio Marca van a dar que hablar durante mucho tiempo: "Hasta este domingo yo era muy escéptico y no me quería creer que desde la Real Federación Española de Fútbol se pudieran dirigir los arbitrajes. No me lo quería creer, a lo mejor me quería autoconvencer y quería seguir con mi pelea contra un cambio en los dirigentes de la Real Federación Española de Fútbol, pero es que a partir de este domingo, y estamos a miércoles, he entrado en un periodo de reflexión en el que me creo que se influye. Y fíjese la gravedad de lo que nos encontramos, que un presidente de la Federación utilice los arbitrajes contra un club. Creo que por desgracia es así. Estoy en un periodo de reflexión porque no quiero perjudicar al Betis, pero creo que no es casualidad porque ya lo ha hecho con otros clubes".
Y lo que es peor. Lo más grave: "Se está produciendo un efecto entre algunos jugadores y algunos equipos en el que el equipo que tiene que ganar es el que llama al club y dice: Oiga, que el domingo nosotros jugamos contra el otro, prímenos para ganar. Qué mensaje se está mandando con esa cuestión: Pues que, oiga, que si no me priman, el esfuerzo igual no es el requerido. Eso es inmoral e ilegal".
Y yo me pregunto ¿Por qué el Señor Tebas sale a la palestra precisamente ahora? ¿Cómo demonios sabiendo lo que sabe permanece en un puesto tan importante de vicepresidente de la Liga de Fútbol Profesional? La cosa pinta fea. Lo que si está claro es que, independientemente de la mucha o nula veracidad que puede tener este sujeto, Lopera elige muy mal a sus amigos. Las masacres que han azotado al Betis esta temporada pasan factura. Mientras a unos les quitan tarjetas, al Betis se las multiplican. Mientras a otros les indultan los cierres, a otros los destierran lejos de su campo un buen puñado de vitales encuentros. Mientras algunos les pitan penaltis como churros, el Betis los colecciona en su contra. Hay mucho sinvergüenza suelto y mucho conflicto de intereses. Pero eso no es nuevo. Lo único que hay de cierto en todo esto, es que la mafia del fútbol sabe muy bien a quién atacar y a quién no. Un equipo sin dirigentes y hazmerreír del fútbol nacional es el blanco perfecto. Nada más y nada menos, que en lo que se ha convertido este centenario club… por desgracia.
El lío montado por el tema “Tebas” ha explotado. Las declaraciones vertidas en Radio Marca van a dar que hablar durante mucho tiempo: "Hasta este domingo yo era muy escéptico y no me quería creer que desde la Real Federación Española de Fútbol se pudieran dirigir los arbitrajes. No me lo quería creer, a lo mejor me quería autoconvencer y quería seguir con mi pelea contra un cambio en los dirigentes de la Real Federación Española de Fútbol, pero es que a partir de este domingo, y estamos a miércoles, he entrado en un periodo de reflexión en el que me creo que se influye. Y fíjese la gravedad de lo que nos encontramos, que un presidente de la Federación utilice los arbitrajes contra un club. Creo que por desgracia es así. Estoy en un periodo de reflexión porque no quiero perjudicar al Betis, pero creo que no es casualidad porque ya lo ha hecho con otros clubes".
Y lo que es peor. Lo más grave: "Se está produciendo un efecto entre algunos jugadores y algunos equipos en el que el equipo que tiene que ganar es el que llama al club y dice: Oiga, que el domingo nosotros jugamos contra el otro, prímenos para ganar. Qué mensaje se está mandando con esa cuestión: Pues que, oiga, que si no me priman, el esfuerzo igual no es el requerido. Eso es inmoral e ilegal".
Y yo me pregunto ¿Por qué el Señor Tebas sale a la palestra precisamente ahora? ¿Cómo demonios sabiendo lo que sabe permanece en un puesto tan importante de vicepresidente de la Liga de Fútbol Profesional? La cosa pinta fea. Lo que si está claro es que, independientemente de la mucha o nula veracidad que puede tener este sujeto, Lopera elige muy mal a sus amigos. Las masacres que han azotado al Betis esta temporada pasan factura. Mientras a unos les quitan tarjetas, al Betis se las multiplican. Mientras a otros les indultan los cierres, a otros los destierran lejos de su campo un buen puñado de vitales encuentros. Mientras algunos les pitan penaltis como churros, el Betis los colecciona en su contra. Hay mucho sinvergüenza suelto y mucho conflicto de intereses. Pero eso no es nuevo. Lo único que hay de cierto en todo esto, es que la mafia del fútbol sabe muy bien a quién atacar y a quién no. Un equipo sin dirigentes y hazmerreír del fútbol nacional es el blanco perfecto. Nada más y nada menos, que en lo que se ha convertido este centenario club… por desgracia.

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